Por años, el "libre albedrío" fue mi ídolo intelectual. Creía que mi fe comenzaba con una decisión propia. Hasta que la lectura profunda de Romanos 9 me quebrantó: "No depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia" (v.16). La gracia no es un producto que mi voluntad escoge; es la mano soberana que me rescata estando muerto en delitos y pecados (Efesios 2:1-5). El verdadero albedrío, liberado por la regeneración, es el gozo de correr hacia Aquel que primero nos amó. Deja de debatir y empieza a admirar la soberanía de Dios en tu salvación. Te reto a estudiar Romanos 9 esta semana. Comparte lo que el Señor te revele.
Soli Deo Gloria.
Soli Deo Gloria.
Por años, el "libre albedrío" fue mi ídolo intelectual. Creía que mi fe comenzaba con una decisión propia. Hasta que la lectura profunda de Romanos 9 me quebrantó: "No depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia" (v.16). La gracia no es un producto que mi voluntad escoge; es la mano soberana que me rescata estando muerto en delitos y pecados (Efesios 2:1-5). El verdadero albedrío, liberado por la regeneración, es el gozo de correr hacia Aquel que primero nos amó. Deja de debatir y empieza a admirar la soberanía de Dios en tu salvación. Te reto a estudiar Romanos 9 esta semana. Comparte lo que el Señor te revele.
Soli Deo Gloria.
0 Comentarios
0 Acciones
82 Vistas
0 Vista previa
Reaccionar
Comentar
Vista previa