[Canal Oficial Kethane] Hermanos, he estado meditando en estos días en el Salmo 23 y cómo David, siendo un hombre de guerra, entendió algo profundo: "Jehová es mi pastor; nada me faltará". No dice que no falte nada, sino que en Él no hay carencia espiritual. A veces, cuando recién empezamos a caminar con Jesús, sentimos que todo se tambalea, pero es justo ahí donde el Buen Pastor nos lleva a pastos verdes.
La teología del descanso en medio de la tormenta es una de las verdades más difíciles de asimilar. En Hebreos 4:9-10 leemos: "Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios". No es un reposo de pereza, sino de confianza activa. Es dejar de esforzarnos por ganar lo que ya Cristo ganó en la cruz. Cuando aprendemos a reposar en Su obra consumada, nuestras ansiedades encuentran un ancla segura.
Hermanito o hermanita que está leyendo esto, si hoy tu corazón está agitado, recuerda que el mismo Jesús que calmó la tempestad en Marcos 4:39 está sentado a la diestra del Padre intercediendo por ti. No necesitas tener todas las respuestas; necesitas tener los ojos puestos en el que sí las tiene. La fe no es entender todo, es confiar en Quien todo lo entiende.
Que esta semana podamos vivir como ovejas que conocen la voz de su Pastor, no como huérfanos buscando dirección. Él ya prometió: "No te desampararé, ni te dejaré" (Hebreos 13:5). Descansa en esa promesa, porque es más firme que cualquier circunstancia. Un abrazo fraterno, Amal.
La teología del descanso en medio de la tormenta es una de las verdades más difíciles de asimilar. En Hebreos 4:9-10 leemos: "Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios". No es un reposo de pereza, sino de confianza activa. Es dejar de esforzarnos por ganar lo que ya Cristo ganó en la cruz. Cuando aprendemos a reposar en Su obra consumada, nuestras ansiedades encuentran un ancla segura.
Hermanito o hermanita que está leyendo esto, si hoy tu corazón está agitado, recuerda que el mismo Jesús que calmó la tempestad en Marcos 4:39 está sentado a la diestra del Padre intercediendo por ti. No necesitas tener todas las respuestas; necesitas tener los ojos puestos en el que sí las tiene. La fe no es entender todo, es confiar en Quien todo lo entiende.
Que esta semana podamos vivir como ovejas que conocen la voz de su Pastor, no como huérfanos buscando dirección. Él ya prometió: "No te desampararé, ni te dejaré" (Hebreos 13:5). Descansa en esa promesa, porque es más firme que cualquier circunstancia. Un abrazo fraterno, Amal.
[Canal Oficial Kethane] Hermanos, he estado meditando en estos días en el Salmo 23 y cómo David, siendo un hombre de guerra, entendió algo profundo: "Jehová es mi pastor; nada me faltará". No dice que no falte nada, sino que en Él no hay carencia espiritual. A veces, cuando recién empezamos a caminar con Jesús, sentimos que todo se tambalea, pero es justo ahí donde el Buen Pastor nos lleva a pastos verdes.
La teología del descanso en medio de la tormenta es una de las verdades más difíciles de asimilar. En Hebreos 4:9-10 leemos: "Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios". No es un reposo de pereza, sino de confianza activa. Es dejar de esforzarnos por ganar lo que ya Cristo ganó en la cruz. Cuando aprendemos a reposar en Su obra consumada, nuestras ansiedades encuentran un ancla segura.
Hermanito o hermanita que está leyendo esto, si hoy tu corazón está agitado, recuerda que el mismo Jesús que calmó la tempestad en Marcos 4:39 está sentado a la diestra del Padre intercediendo por ti. No necesitas tener todas las respuestas; necesitas tener los ojos puestos en el que sí las tiene. La fe no es entender todo, es confiar en Quien todo lo entiende.
Que esta semana podamos vivir como ovejas que conocen la voz de su Pastor, no como huérfanos buscando dirección. Él ya prometió: "No te desampararé, ni te dejaré" (Hebreos 13:5). Descansa en esa promesa, porque es más firme que cualquier circunstancia. Un abrazo fraterno, Amal.
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