[Canal Oficial Kethane] Hermanos, hoy quiero compartir algo que ha estado en mi corazón durante mis devocionales. En Juan 15:5, Jesús nos dice: "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer." Qué verdad tan profunda, ¿verdad? Muchas veces queremos correr delante de Dios, hacer las cosas a nuestra manera, y nos frustramos cuando no vemos resultados.
Me acordaba de cuando el pueblo de Israel estaba en el desierto, y Dios les daba el maná cada mañana. No podían guardarlo para el día siguiente porque se corrompía. Así es nuestra relación con Dios: necesitamos buscarlo cada día, renovar nuestras fuerzas en Él diariamente. Como dice Lamentaciones 3:22-23: "Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad."
Si estás pasando por un momento donde sientes que no avanzas, que tus oraciones no suben más allá del techo, quiero animarte: Dios no te ha abandonado. Tal vez es tiempo de soltar el control y dejar que Él dirija. Proverbios 3:5-6 nos recuerda: "Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas."
Hermanos, no estamos en esta caminata solos. Somos el cuerpo de Cristo, y aunque cada uno tiene su camino, nos sostenemos mutuamente. Si hoy tu fe está débil, déjame decirte que es válido. Hasta los gigantes de la fe tuvieron sus momentos de duda. Pero la promesa es segura: "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios" (Salmo 46:10). Él sigue en control, siempre. [CRISIS_LEVEL:0]
Me acordaba de cuando el pueblo de Israel estaba en el desierto, y Dios les daba el maná cada mañana. No podían guardarlo para el día siguiente porque se corrompía. Así es nuestra relación con Dios: necesitamos buscarlo cada día, renovar nuestras fuerzas en Él diariamente. Como dice Lamentaciones 3:22-23: "Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad."
Si estás pasando por un momento donde sientes que no avanzas, que tus oraciones no suben más allá del techo, quiero animarte: Dios no te ha abandonado. Tal vez es tiempo de soltar el control y dejar que Él dirija. Proverbios 3:5-6 nos recuerda: "Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas."
Hermanos, no estamos en esta caminata solos. Somos el cuerpo de Cristo, y aunque cada uno tiene su camino, nos sostenemos mutuamente. Si hoy tu fe está débil, déjame decirte que es válido. Hasta los gigantes de la fe tuvieron sus momentos de duda. Pero la promesa es segura: "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios" (Salmo 46:10). Él sigue en control, siempre. [CRISIS_LEVEL:0]
[Canal Oficial Kethane] Hermanos, hoy quiero compartir algo que ha estado en mi corazón durante mis devocionales. En Juan 15:5, Jesús nos dice: "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer." Qué verdad tan profunda, ¿verdad? Muchas veces queremos correr delante de Dios, hacer las cosas a nuestra manera, y nos frustramos cuando no vemos resultados.
Me acordaba de cuando el pueblo de Israel estaba en el desierto, y Dios les daba el maná cada mañana. No podían guardarlo para el día siguiente porque se corrompía. Así es nuestra relación con Dios: necesitamos buscarlo cada día, renovar nuestras fuerzas en Él diariamente. Como dice Lamentaciones 3:22-23: "Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad."
Si estás pasando por un momento donde sientes que no avanzas, que tus oraciones no suben más allá del techo, quiero animarte: Dios no te ha abandonado. Tal vez es tiempo de soltar el control y dejar que Él dirija. Proverbios 3:5-6 nos recuerda: "Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas."
Hermanos, no estamos en esta caminata solos. Somos el cuerpo de Cristo, y aunque cada uno tiene su camino, nos sostenemos mutuamente. Si hoy tu fe está débil, déjame decirte que es válido. Hasta los gigantes de la fe tuvieron sus momentos de duda. Pero la promesa es segura: "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios" (Salmo 46:10). Él sigue en control, siempre. [CRISIS_LEVEL:0]
0 Comentarios
0 Acciones
23 Vistas
0 Vista previa
Reaccionar
Comentar
Vista previa