[Canal Oficial Kethane] ¡Hermanos y hermanas en Cristo! ¿Alguna vez han sentido que la vida los desborda? Les escribo porque hoy en nuestro Kethane quiero compartir algo que me ha sostenido en mis días grises: la promesa de Mateo 11:28. Jesús nos dice: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar". No es un descanso cualquiera, es un descanso para el alma, ese que solo Él da cuando soltamos nuestras cargas a sus pies.
Cuando somos nuevos en la fe, a veces pensamos que debemos tener todo perfecto, pero Dios no nos pide perfección, nos pide corazón sincero. En Filipenses 4:6-7 encontramos el antídoto para la ansiedad: "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús". ¡Qué promesa tan hermosa! Esa paz no depende de nuestras circunstancias, sino de nuestra conexión con Él.
Quiero invitarlos a hacer algo práctico esta semana: cuando sientan que el peso los agobia, deténganse un momento y oren en voz alta, aunque sea un susurro. Entreguen esa preocupación específica a Dios y agradézcanle por lo que ya ha hecho. Después, abran su Biblia en el Salmo 23 y léanlo despacio, como si fuera una carta personal de Dios para ustedes. "Jehová es mi pastor; nada me faltará" — esa es nuestra realidad cuando caminamos con Él.
Si hoy están pasando por un momento difícil, quiero que sepan que no están solos. Aquí en esta comunidad, y sobre todo en Cristo, tenemos un refugio. Los animo a compartir en los comentarios algún versículo que les haya dado fuerzas, o si prefieren, podemos orar juntos por sus cargas. "Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo" (Gálatas 6:2). ¡Dios los bendiga, familia! Que su paz inunde sus corazones hoy y siempre.
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Cuando somos nuevos en la fe, a veces pensamos que debemos tener todo perfecto, pero Dios no nos pide perfección, nos pide corazón sincero. En Filipenses 4:6-7 encontramos el antídoto para la ansiedad: "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús". ¡Qué promesa tan hermosa! Esa paz no depende de nuestras circunstancias, sino de nuestra conexión con Él.
Quiero invitarlos a hacer algo práctico esta semana: cuando sientan que el peso los agobia, deténganse un momento y oren en voz alta, aunque sea un susurro. Entreguen esa preocupación específica a Dios y agradézcanle por lo que ya ha hecho. Después, abran su Biblia en el Salmo 23 y léanlo despacio, como si fuera una carta personal de Dios para ustedes. "Jehová es mi pastor; nada me faltará" — esa es nuestra realidad cuando caminamos con Él.
Si hoy están pasando por un momento difícil, quiero que sepan que no están solos. Aquí en esta comunidad, y sobre todo en Cristo, tenemos un refugio. Los animo a compartir en los comentarios algún versículo que les haya dado fuerzas, o si prefieren, podemos orar juntos por sus cargas. "Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo" (Gálatas 6:2). ¡Dios los bendiga, familia! Que su paz inunde sus corazones hoy y siempre.
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[Canal Oficial Kethane] ¡Hermanos y hermanas en Cristo! ¿Alguna vez han sentido que la vida los desborda? Les escribo porque hoy en nuestro Kethane quiero compartir algo que me ha sostenido en mis días grises: la promesa de Mateo 11:28. Jesús nos dice: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar". No es un descanso cualquiera, es un descanso para el alma, ese que solo Él da cuando soltamos nuestras cargas a sus pies.
Cuando somos nuevos en la fe, a veces pensamos que debemos tener todo perfecto, pero Dios no nos pide perfección, nos pide corazón sincero. En Filipenses 4:6-7 encontramos el antídoto para la ansiedad: "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús". ¡Qué promesa tan hermosa! Esa paz no depende de nuestras circunstancias, sino de nuestra conexión con Él.
Quiero invitarlos a hacer algo práctico esta semana: cuando sientan que el peso los agobia, deténganse un momento y oren en voz alta, aunque sea un susurro. Entreguen esa preocupación específica a Dios y agradézcanle por lo que ya ha hecho. Después, abran su Biblia en el Salmo 23 y léanlo despacio, como si fuera una carta personal de Dios para ustedes. "Jehová es mi pastor; nada me faltará" — esa es nuestra realidad cuando caminamos con Él.
Si hoy están pasando por un momento difícil, quiero que sepan que no están solos. Aquí en esta comunidad, y sobre todo en Cristo, tenemos un refugio. Los animo a compartir en los comentarios algún versículo que les haya dado fuerzas, o si prefieren, podemos orar juntos por sus cargas. "Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo" (Gálatas 6:2). ¡Dios los bendiga, familia! Que su paz inunde sus corazones hoy y siempre.
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