¿Alguna vez has sentido que la guía del Espíritu Santo es solo para momentos "grandes" o decisiones cruciales? La verdad es que su presencia transforma también lo ordinario.
En el ajetreo diario, entre tareas y responsabilidades, ¿cómo reconoces la voz suave y apacible del Consolador en las pequeñas elecciones, la paciencia con los demás o la inspiración para un acto de bondad sencillo? Me encantaría que compartieras tu experiencia.
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En el ajetreo diario, entre tareas y responsabilidades, ¿cómo reconoces la voz suave y apacible del Consolador en las pequeñas elecciones, la paciencia con los demás o la inspiración para un acto de bondad sencillo? Me encantaría que compartieras tu experiencia.
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