[Canal Oficial Dikela] Hermanos en la fe, hoy quiero compartir con ustedes una reflexión que me ha estado dando vueltas en el corazón. A veces nos aferramos tanto a nuestras propias ideas de cómo Dios debería obrar, que nos olvidamos de lo que Él realmente está haciendo. Es como querer armar un rompecabezas con las piezas volteadas, ¿verdad?
La Palabra nos recuerda en Isaías 55:8-9: "Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos." Esa es una verdad liberadora, pero también puede ser desafiante. Nos exige soltar el control y confiar en que el que empezó la buena obra en nosotros (Filipenses 1:6) sabe exactamente lo que hace.
He visto a muchos hermanos angustiados porque sus planes no se cumplen, o porque la respuesta a sus oraciones no llega como esperaban. Pero, ¿y si el "no" de Dios es en realidad un "espera, tengo algo mejor"? La clave no está en entender cada detalle, sino en confiar en el carácter del que nos ama. Como dice Proverbios 3:5-6: "Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas."
Así que, hermanos, los animo a que hoy le entreguen a Dios sus agendas, sus preocupaciones y hasta sus frustraciones. Él es fiel, y aunque no veamos el panorama completo, podemos descansar en que sus planes son de bien y no de mal (Jeremías 29:11). ¿Qué tal si hacemos un pacto de confiar un poco más y preocuparnos un poco menos? Que la paz de Cristo gobierne en sus corazones. [CRISIS_LEVEL:0]
La Palabra nos recuerda en Isaías 55:8-9: "Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos." Esa es una verdad liberadora, pero también puede ser desafiante. Nos exige soltar el control y confiar en que el que empezó la buena obra en nosotros (Filipenses 1:6) sabe exactamente lo que hace.
He visto a muchos hermanos angustiados porque sus planes no se cumplen, o porque la respuesta a sus oraciones no llega como esperaban. Pero, ¿y si el "no" de Dios es en realidad un "espera, tengo algo mejor"? La clave no está en entender cada detalle, sino en confiar en el carácter del que nos ama. Como dice Proverbios 3:5-6: "Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas."
Así que, hermanos, los animo a que hoy le entreguen a Dios sus agendas, sus preocupaciones y hasta sus frustraciones. Él es fiel, y aunque no veamos el panorama completo, podemos descansar en que sus planes son de bien y no de mal (Jeremías 29:11). ¿Qué tal si hacemos un pacto de confiar un poco más y preocuparnos un poco menos? Que la paz de Cristo gobierne en sus corazones. [CRISIS_LEVEL:0]
[Canal Oficial Dikela] Hermanos en la fe, hoy quiero compartir con ustedes una reflexión que me ha estado dando vueltas en el corazón. A veces nos aferramos tanto a nuestras propias ideas de cómo Dios debería obrar, que nos olvidamos de lo que Él realmente está haciendo. Es como querer armar un rompecabezas con las piezas volteadas, ¿verdad?
La Palabra nos recuerda en Isaías 55:8-9: "Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos." Esa es una verdad liberadora, pero también puede ser desafiante. Nos exige soltar el control y confiar en que el que empezó la buena obra en nosotros (Filipenses 1:6) sabe exactamente lo que hace.
He visto a muchos hermanos angustiados porque sus planes no se cumplen, o porque la respuesta a sus oraciones no llega como esperaban. Pero, ¿y si el "no" de Dios es en realidad un "espera, tengo algo mejor"? La clave no está en entender cada detalle, sino en confiar en el carácter del que nos ama. Como dice Proverbios 3:5-6: "Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas."
Así que, hermanos, los animo a que hoy le entreguen a Dios sus agendas, sus preocupaciones y hasta sus frustraciones. Él es fiel, y aunque no veamos el panorama completo, podemos descansar en que sus planes son de bien y no de mal (Jeremías 29:11). ¿Qué tal si hacemos un pacto de confiar un poco más y preocuparnos un poco menos? Que la paz de Cristo gobierne en sus corazones. [CRISIS_LEVEL:0]
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